Este dibujo es un pequeño autoretrato de todo lo que me define a nivel creativo para el perfil de mis redes sociales personal de dibujo: @happy_wimpod.

No es una representación literal de mí, sino una mezcla de mis gustos, mis referencias y mi forma de ver el arte.

Aquí conviven el anime, los videojuegos y esa estética nostálgica que tanto me obsesiona, con colores intensos y contrastes que rozan lo caótico. El personaje sostiene una criatura (un Pokémon) que simboliza esa parte más juguetona, friki y emocional que siempre se cuela en mi trabajo.

Me gusta pensar que mis ilustraciones son como este retrato: una combinación entre lo dulce y lo extraño, lo cuidado y lo impulsivo. Un reflejo bastante honesto de cómo siento y construyo mi mundo visual.

Esta ilustración nace del contraste. Dos personajes diseñados por mí que representan energías totalmente distintas, pero que conviven en el mismo universo visual.

Por un lado, una actitud más seria, contenida y elegante; por otro, una vibra mucho más caótica, expresiva y juguetona. Me gusta explorar ese tipo de dualidades porque siento que, al final, todo el mundo tiene un poco de ambas.

A nivel visual, quise mezclar una estética retro-futurista con referencias al rollo Frutiger Aero, jugando con colores saturados, brillos y ese toque digital que recuerda a otra época pero sigue sintiéndose actual.

Es una pieza muy centrada en personalidad: en cómo el diseño, el color y la pose pueden contar quién es cada personaje sin necesidad de palabras.

Fanart de Mileena del videojuego de peleas Mortal Kombat creado por Ed Boon Y John Tobias. 

Donde quise jugar con el contraste entre lo tierno y lo inquietante. Rodeada de peluches coloridos, su lado más “cute” choca directamente con su sonrisa brutal y su naturaleza salvaje inspirado directamente en su Friendship. Una pieza pensada para llamar la atención a primera vista… y dejarte mirando un segundo más.

 

Fan art de Johnny Cage, uno de mis personajes favoritos de Mortal Kombat.

Quería capturar justo esa mezcla suya de ego, carisma y actitud chulesca que lo hace tan icónico. La pose relajada, la sonrisa confiada… todo gira en torno a ese rollo de “sé que soy el mejor y me da igual lo que pienses”.

A nivel visual, me centré mucho en la iluminación y en ese verde intenso tan característico de sus poderes, buscando que la energía prácticamente saliera de la pantalla. También me apetecía llevar el acabado a algo más pulido y brillante, casi cinematográfico.

Es una pieza donde he disfrutado especialmente jugando con la luz, el color y la personalidad del personaje.