

Un bello paisaje del puerto de Mutriku, donde destacan la textura del mar y las coloridas fachadas que adornan el pueblo.
Se trata de un encargo realizado en acuarela y gouache sobre un formato A3, que refleja suavidad y nostalgia sin perder la expresividad de cada trazo de la brocha, aportando un toque único y artesanal.


